Introitus
El aprendizaje es el fin último
de la formación de una persona y este proceso de instrucción se da en diversos
momentos y en una variedad de ambientes que permiten la asimilación y la elucubración
de ideas, sentimientos y acciones con el propósito de permitir al individuo
mejorar sus condiciones integrales humanas.
Para lograr lo anterior, es
pertinente que quienes instruyen sean conscientes de la relevancia de sus actos
en la vida de los aprendientes, es decir, el docente, facilitador o como le
nombren, sea no sólo capaz y hábil para la transmisión de valores, habilidades
y conocimientos; le es requerido conducir al párvulo a niveles diferentes de interpretación
y análisis para despertar el interés y potencial intelectual y discernir a
cerca de situaciones o problemas complejos en la sociedad actual en la cual se
encuentra viviendo.
Es por ello, la relevancia de
identificar el paradigma bajo el cual está siendo formado el sujeto con la
intención de puntualizar sus fortalezas y limitaciones en términos pedagógicos
y, así, buscar estrategias alternas para complementar su formación para la
vida. A continuación, se describen las posturas que mayor influencia han tenido
en la evolución del aprendizaje, y se referirá la relación que tienen en la
educación centrada en las tecnologías de la información y comunicación (TIC).
CONDUCTISMO
Esta perspectiva considera al
aprendizaje como un resultado de experiencias originadas por un cambio duradero
y observable en la conducta de los individuos, es decir, el sujeto permite la
entrada de información del mundo exterior (objetividad) y se opone a la introspección
y al subjetivismo empleado como método de aprendizaje (Leiva, 2005).
De acuerdo con Fernández (2013)
el conductismo tiene las siguientes características:
·
Se aprende asociando estímulos con respuestas
·
El aprendizaje está en función del entorno
·
El aprendizaje no es duradero, necesita ser
reforzado
·
El aprendizaje es memorístico, repetitivo y
mecánico y responde a estímulos
Los modelos conductistas más importantes
son: el condicionamiento clásico de Pavlov, el condicionamiento operante de
Skinner y el condicionamiento vicario de Bandura. Leiva (2005) menciona que esos
modelos consideran que unas pocas operaciones simbólicas como, por ejemplo,
codificar, comparar, localizar, sumar, almacenar, entre otras, sirven para
simular la inteligencia humana y la capacidad para crear conocimiento.
Zuriff (1985 en Hurtado, 2006)
señala la presencia de componentes de la estructura conceptual del conductismo
con la intención de evidenciar la existencia no de un conductismo sino de
conductismos con acepciones distintas, pero relacionados por ciertas
similaridades. Entre esos componentes están:
El análisis del comportamiento, antes
que cualquier hallazgo empírico, la postura conductista dicta los cánones
acerca de qué tipo de preguntas psicológicas son válidas y que métodos son aceptables
en la búsqueda de sus respuestas. Hace evidentes los criterios para la
adecuación de una explicación científica.
El conductismo es una filosofía
de la mente, con ciertos supuestos acerca de la naturaleza humana. Esta
filosofía de la mente es interdependiente con la filosofía conductista de la
ciencia restringida a un grupo limitado de métodos y formas de explicar,
tenderá a reafirmar una concepción particular de lo mental (usualmente
antidualista).
Es además importante que se
intente reconstruir el reconocimiento de una serie de supuestos empíricos
acerca de la conducta de los organismos, su relación con el ambiente y la
efectividad de varios métodos de investigación científica y construcción
teórica por encima de otros. Por último, el conductismo representa un conjunto
de valores, esto significa que recomienda las metas para una ciencia del
comportamiento y sugiere algunos estándares para evaluar la actividad
científica.
Los elementos, antes mencionados,
han propiciado una notable influencia en el ámbito educativo, entre sus
principales aplicaciones están el diseño de programas de modificación
conductual el cual tiene el objetivo de reforzar conductas aceptadas o deseadas.
Y en lo referente a la inclusión de la tecnología con este paradigma educativo
tenemos que el modelo pedagógico empleado pretende moldear la conducta, a
través de métodos, herramientas (aplicaciones) y actividades diseñadas y
basadas en la fijación, refuerzo y control para que el sujeto modifique e
influya en su ambiente (Hurtado, 2006).
El aprendizaje es progresivo y
está en función de las necesidades del alumno. Aunado, la retroalimentación es
inmediata y privilegia el producto que frecuentemente se centra en los
comportamientos aprendidos debido a que los elementos de la virtualidad
influyen en la conducta del estudiante (Onrubia, 2005).
Por otra parte, el docente
fomenta el desarrollo de competencias en los estudiantes, a través de las
variadas y múltiples interacciones que se suscitan con los materiales o herramientas
empleadas para el logro de una actividad, ya que al planear una situación de
aprendizaje en TIC, también se requiere determinar las habilidades de la
competencia, los criterios de logro descritos funcionalmente, los modos de
lenguaje involucrados y se debe describir la naturaleza de los objetos,
materiales o acontecimientos con los que se debe interactuar en una plataforma
(Fernández, 2013).
En conclusión, las TIC facilitan
el proceso de control del aprendizaje, ya que, el estudiante es considerado
como sujeto que responde a estímulos (preferentemente positivos) organizados
por el profesor, implicando la predicción del comportamiento. Asimismo,
considera las interacciones entre el organismo y el ambiente virtual y sus
interdependencias, estas interacciones incluyen factores que crean capacidades
y competencias de aprendizaje y que son susceptible de ser analizadas.
Ejemplo de paradigma
conductista:
Un ejemplo de la aplicación de las TIC en el
conductismo es en la creación de actividades en la que los estudiantes tienen
que lograr la meta esperada y fijada a través del modelo instruccional
establecido. El estudiante tiene que cumplir con una lista de cotejo que
representa la evaluación de su actividad y de esta manera será ponderado. Cabe
destacar que en la educación a distancia esto es muy común para que el
estudiante cumpla en tiempo y forma.
COGNITIVISMO
Fernández (2013) reconoce dos
hechos que marcaron el cambio del paradigma conductista al cognitivista; como
primera situación es que había un sentimiento de insatisfacción como método que
reducía su explicación sobre los procesos de aprendizaje a mecanismos de
asociación, es decir, el conductismo había evitado por completo el estudio de
los mecanismos internos del aprendiz, pues argumentaba que éstos no eran directamente
observables.
Por otro lado, la introducción de
las computadoras en el ámbito académico proveyó de nuevas posibilidades para
realizar múltiples operaciones con rapidez y exactitud, como nunca antes. En
particular, dentro de la psicología de la educación la computadora se empezó a
utilizar para simular el comportamiento humano, valiéndose para ello de muy
poca información acerca de las condiciones de un problema; esa información era
procesada por la computadora para ofrecer una solución, simulando los
mecanismos mentales de los sujetos, lo que se conoció como la teoría del procesamiento
humano de la información.
Asimismo, Yilmaz (2011) señala las principales
características de este paradigma, la cuales son la descripción de la adquisición
del conocimiento como una actividad mental que implica la codificación interna
y la estructuración por parte del alumno y sugiere que el aprendizaje ocurre
mejor bajo condiciones que están alineadas con la arquitectura cognitiva
humana.
Otro aspecto es que los psicólogos cognitivos ponen
más énfasis en lo que los estudiantes saben y cómo llegan a adquirir el
conocimiento, y esto se debe a la orientación en hacer que el conocimiento sea
significativo y ayudar a los estudiantes a organizar y relacionar la nueva
información con el conocimiento previo. Finalmente, la educación debe basarse
en las estructuras o esquemas mentales existentes del estudiante para ser
eficaz.
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| Figura 1. Análisis de la Información. |
Entre las ventajas del cognitivismo aplicadas a la
educación sobresalen la estimulación de la atención de los participantes, el
establecimiento de expectativas para focalizar la atención y motivación en las
actividades de aprendizaje, la retroalimentación de lo aprendido previamente,
el reforzamiento de la relación entre lo ya aprendido y lo que se va a aprender
entre otras.
En lo referente a su relación con la tecnología, el
cognitivismo trata de explicar cómo se aprende en la realidad virtual, es decir,
cómo la realidad física y la realidad virtual quedan vinculadas por un proceso
de aprendizaje. Esta presencia cognitiva busca que realmente se produzca una
construcción de conocimiento en el ambiente virtual (Fernández, 2013). Otro
aspecto relevante que aporta este enfoque es que trata de explicar la capacidad
que un artefacto tecnológico o ambiente tecnológico es capaz de impulsar en el
desarrollo de un comportamiento aprendido previamente (episteme cognitivista).
En los ambientes de aprendizaje, el modelo
instruccional múltiple, variado y holístico está basado en la construcción de
actividades que fomenten el desarrollo intelectual del sujeto, es decir, la
interacción con la interfaz debe propiciar el análisis y la búsqueda de nuevos
conocimientos, a través de la reflexión en los espacios para experimentar la
resolución de situaciones reales en un contexto virtual (Onrubia, 2005).
Además, en el diseño se determina cuándo y cómo
aprender y qué se necesita saber para lograr un aprendizaje para la vida. El
currículo y los contenidos deben ser dinámicos y flexibles para que el sujeto
sea capaz de ser autogestivo en su formación.
Ejemplo de paradigma
cognitivista:
Un ejemplo de la aplicación de las TIC en el
cognitivismo son los tutoriales que enseñan paso a paso como utilizar un
programa específico de cómputo, con ejercicios que son evaluados, aun cuando
éstos no sean idénticos a la variedad de situaciones que el usuario pueda
encontrar al utilizar el programa en una tarea real.
CONSTRUCTIVISMO
La teoría sociocultural en psicología de la educación
surge con los estudios realizados por Vygotsky en las primeras décadas del
siglo XX. Lev Vygotsky se interesó en plantear una psicología que resolviera el
problema de la mediación cultural que no era abordada por los estudios
asociacionistas de Pavlov y colaboradores, los cuales dominaban la
investigación en psicología en ese momento (Fernández, 2013).
Vygotsky admiraba el trabajo de Piaget, sin embargo,
difería de él porque pensaba que el desarrollo y el aprendizaje no eran una
construcción individual, sino que fundamentalmente se trataba de un producto de
la participación social vinculado al uso de herramientas culturales, en otras palabras,
para Vygotsky todos los procesos mentales aparecen primero como parte de las
relaciones entre personas, y luego son interiorizadas (Ortiz, 2015).
Para Castillejo y Garzón (2014) puntualizan que un
factor relevante en Vygotsky es que la construcción de conocimiento está
mediada por el lenguaje. Así, por ejemplo, a través del diálogo un maestro y un
alumno pueden considerar varias perspectivas para resolver un problema; después,
esta manera de ponderar las condiciones de un problema y encontrar una solución
es asumida como un diálogo interno por el alumno, dando pie al surgimiento del
pensamiento.
De acuerdo con Jonassen (1994), el constructivismo
tiene las siguientes características:
Provee a las personas del contacto con múltiples representaciones
de la realidad que evaden las simplificaciones y representan la complejidad del
mundo real.
Enfatiza al construir conocimiento dentro de la reproducción
del mismo y resalta tareas auténticas de una manera significativa en el
contexto en lugar de instrucciones abstractas fuera del contexto.
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| Figura 2. Proceso de aprendizaje constructivista. |
Proporciona entornos de aprendizaje como entornos de la
vida diaria o casos basados en el aprendizaje en lugar de una secuencia predeterminada
de instrucciones para fomentar la reflexión en la experiencia. Estos entornos
de aprendizaje permiten el contexto y el contenido dependiente de la
construcción del conocimiento.
Asimismo, los entornos de aprendizaje constructivista
apoyan la construcción colaborativa del aprendizaje, a través de la negociación
social, no de la competición entre los estudiantes para obtener apreciación y
conocimiento.
En lo particular a los ambientes virtuales, el
constructivismo aborda una explicación del aprendizaje del individuo como
persona social y pretende explicar el aprendizaje en entornos virtuales cuando
la persona habla con los demás, asume críticas y comentarios y va matizando y
dando forma al conocimiento.
Los individuos elaboran conceptos, producen informaciones,
aportan procedimientos, expresan emociones y actitudes; de forma que la
cantidad de conocimiento del mismo grupo social, va aumentando paulatinamente
gracias a estas aportaciones.
Por lo anterior, el modelo instruccional múltiple,
variado y holístico está basado en la construcción de actividades que fomenten
el desarrollo intelectual del sujeto, es decir, la interacción con la interfaz
debe propiciar el análisis y la búsqueda de nuevos conocimientos, a través de
la reflexión en los espacios para experimentar la resolución de situaciones reales
en un contexto virtual.
También, es pertinente indicar en el diseño cuándo y
cómo aprender, además de qué se necesita saber para lograr un aprendizaje para
la vida. El currículo y los contenidos deben ser dinámicos y flexibles para que
el sujeto sea capaz de ser autogestivo en su formación.
Ejemplo de paradigma
constructivista:
Un ejemplo de la aplicación de las TIC en el
constructivismo es el uso de las redes sociales como medio de no sólo de alta
interacción sino como instrumento de aprendizaje. Los conectados en estas
comunidades virtuales intercambian ideas, argumentos, información y emociones
con la intención de gestionar el conocimiento a los demás miembros de la red.
Evolución de
los Paradigmas educativos y su relación con el desarrollo tecnológico
Es pertinente
señalar que los cambios del proceso de enseñanza y todo lo relacionado con
éste, se debe a los avances que la tecnología ha propiciado y que se ha
aplicado de manera puntual para generar nuevos estilos de aprendizaje que van
desde el actual e-learning, b-learning, m-learning hasta la realidad virtual.
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| Figura 3. Paradigmas educativos y evolución tecnológica. |
CONCLUSIONES
En conclusión, estos
paradigmas pedagógicos son esenciales para identificar y explicar el proceso
bajo el cual un sujeto está aprendiendo en un ambiente dado, y cuáles son las
posibles causas que permiten o limitan el desarrollo de su aprendizaje.
No existe un modelo perfecto
sino adecuado a las necesidades del entorno y del estudiante. Por ello, es pertinente
que tanto el docente como el aprendiente entiendan que se pueden utilizar estrategias,
tareas y herramientas que compartan distintas posturas paradigmáticas y así
lograr la meta deseada.
Los modelos abordados en
este texto no son los más importantes, pero sin duda son los más
representativos en la evolución de la educación. Asimismo, considero
sobresaliente que el analizar la injerencia de la tecnología en la educación,
permitirá identificar más variantes para propiciar conocimientos, los que a su
vez darán paso al desarrollo y potencialización de habilidades y competencias
no sólo en los formados sino también en los formadores.
Por último, es básico que se
consideren las relaciones y mediaciones que se realizan en los ambientes de aprendizaje,
ya que esto permitirá identificar las fortalezas y limitaciones de los mismos,
así se podrán sugerir y gestionar nuevos entornos para aprender tanto en lo
virtual como en lo presencial con miras a coadyuvar la instrucción formal de
los estudiantes.
REFERENCIA
Castillejo, D. & Garzón,
D. (2014). Consideraciones tecnológicas y pedagógicas del constructivismo
social. Journal of Technology, 13(1),
121-131.
Fernández, J. (2014). Las
tecnologías de la información y la comunicación desde la perspectiva de la
psicología de la educación. Educación y
Tecnología, 1(1), 1-39.
Hurtado, C. (2006). El
conductismo y algunas implicaciones de lo que significa ser conductista hoy
Diversitas. Perspectivas en Psicología,
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Jonassen, D. (1994). Thinking Technology: Toward a constructivist design
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Leiva, C. (2005). Conductismo,
cognitivismo y aprendizaje. Tecnología en
Marcha, 18(1), 66-73.
Onrubia, J. (2005). Aprender
y enseñar en entornos virtuales: actividad conjunta, ayuda pedagógica y
construcción del conocimiento. Revista de
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Ortiz, D. (2015). El
constructivismo como teoría y método de enseñanza. Sophia, Colección de Filosofía de la Educación, 19(1), 93-110.
Yilmaz, K. (2011). The Cognitive Perspective on Learning: Its
Theoretical Underpinnings and Implications for Classroom Practices. Clearing House, 84(5), 204-212.
Zuriff, G. E. (1985). Behaviorism: A
conceptual reconstruction. New York: Columbia. En Hurtado, C. (2006). El conductismo y
algunas implicaciones de lo que significa ser conductista hoy Diversitas. Perspectivas en Psicología, 2(2), 321-328.


